Project Salvador
Proyecto Los Niños
PROGRAMA DE NUTRICIÓN FRANCISCO PALAU.
CARMELITAS MISIONERAS.
PLAN DEL PINO. Ciudad Delgado.
Las religiosas Carmelitas Misioneras de Plan del Pino, Ciudad Delgado, en El Salvador, atendemos a familias de escasos recursos económicos a través de un PROGRAMA DE NUTRICION en el cual prestamos servicios de alimentación y salud a 80 niños con problemas de nutrición, de los cuales algunos han pasado a un estado nutricional aceptable, y a 140 ancianos pobres. A los beneficiarios del Programa (ancianos y niños desnutridos), creado por las hermanas al ver tanta necesidad, les apoyamos con atención médica y alimentación que generalmente incluye arroz, frijoles, maíz, aceite, leche, y en ocasiones, productos que nos ha donado alguna empresa. La distribución de alimentos es auto sostenible, eso significa que no es fácil, por tal motivo buscamos el apoyo de entidades para solventar los gastos que nos esperan y seguir apoyando a estas personas que tanto lo necesitan.
El Programa cuenta con 12 promotores de salud (voluntarios), un médico que atiende los sábados y con medicamentos, pero lo más difícil es que no contamos con una economía estable, que nos ayude a mantener cada mes los alimentos necesarios para complementar la nutrición de los niños y que los ancianitos se beneficien.
OBJETIVOS DEL PROGRAMA
Lograr que cada niño del programa de nutrición, alcance un estado nutricional aceptable a su edad.
Dar apoyo en salud y alimentación a personas de la tercera edad, de bajos recursos y carentes de apoyo familiar.
DESCRIPCIÓN
El programa esta dinamizado y coordinado por una religiosa Carmelita Misionera, y es apoyado por un equipo de laicos - promotores de salud. Los promotores tienen una participación fundamental en nuestro programa, asumiendo responsabilidades tales como: visitar los hogares y/o comunidades, promover y orientar en salud preventiva, realizar el seguimiento a niños, ancianos y familias del programa y colaborar en el empaque, pesaje de los alimentos y distribución de los mismos. Además, se responsabilizan en recibir capacitación adecuada a la labor que realizan, aprovechando el apoyo que recibimos en este sentido de la institución Padre Arrupe, de nuestro médico y de promotores de otras zonas del cantón.
Las actividades que realizamos, son:
Prevención de desnutrición en niños de 0 –6 años. Esto lo realizamos con el apoyo de los promotores y de la fundación Padre Arrupe, que nos proporciona personal capacitado, esto es, enfermera, nutricionista y otros agentes de salud. Los niños son tallados, pesados, y se les proporciona alimentos, control médico y vacunación actualizada.
Campañas de vacunación en niños y a la población en general, campañas de desparasitación, de salud oral-dental, de salud curativa-preventiva, etc.
Campañas de diagnóstico de enfermedades frecuentes en el adulto mayor, control poblacional y atención a los casos de patologías detectadas, especialmente en enfermedades cardiovasculares. Seguimiento regular de casos en la clínica Arrupe.
Formación poblacional: se imparten charlas de primeros auxilios, AIEPI comunitario, charlas sobre el dengue, etc.
La fundación Padre Arrupe, el médico y un promotor de la zona, ofrecen formación a nuestros promotores en los temas fundamentales que interesan y afectan a la población con la que trabajamos.
Empaque y distribución de alimentos.
Visitas a las familias inscritas.
Apoyo económico para atención médica a algunos casos que así lo requieren.
Atención médica gratuita a los niños y ancianos en la clínica Arrupe.
Actividades festivas: Tratamos de realizar una sencilla celebración al grupo de niños y al grupo de ancianos en cada navidad y también a los promotores y personal de salud, en esta fecha tan significativa.
En casos de que se presente un paciente no inscrito en el programa, pero que necesita ser atendido por su mala salud, se puede hacer, solo que pagará dos dólares de consulta. Pero si reporta no tener los medios económicos, la hermana encargada puede dar pase a que sea atendido.
¿POR QUÉ SE REALIZA ESTE PROYECTO? ¿A QUÉ NECESIDADES RESPONDE?
Este proyecto se comienza en el año 1998 como un intento de dar respuesta a las múltiples necesidades que tiene nuestro Cantón Plan del Pino. Busca ser un medio eficaz para beneficiar a los niños/as y a las personas de la tercera edad.
Se ha realizado, con ayuda de los promotores, un estudio previo de cada caso que atendemos. Quiere decir que la población inscrita en nuestro programa, incluye sólo a familias muy pobres, que no pueden, debido a su situación socio-económica, asumir los gastos que suponen hoy en día áreas tan sensibles como la salud y la alimentación. Las personas en general tienen un bajo nivel de escolaridad por lo que los trabajos a que pueden acceder son muy mal remunerados, se constata así que los salarios que ingresan a estas familias son en extremo bajos, ya que por su grado de estudios alcanzados, no pueden aspirar a empleos bien remunerados. A esto se suma que en las familias no todos los miembros en edad y capacidad laboral tienen un trabajo estable ya que la situación de desempleo en el país es bastante alarmante. Quiere decir que pocos están trabajando y los que tienen suerte de tener un empleo, están mal remunerados. Con este poco dinero tiene que sostenerse una familia a veces numerosa, con niños pequeños y ancianos que demandan gastos en salud, educación y alimentación y no aportan dinero alguno. Todo esto trae como resultado final, que no se puede responder a todas las necesidades, quedando muchas de ellas desatendidas o malamente asumidas. Si se come, no se puede ir a la escuela o al médico, si se va al médico, no se puede comer bien o no se pueden comprar todas las medicinas, o no se puede hacer el tratamiento completo. Hay niños que van a la escuela durante una sesión del día y en la otra tienen que ayudar a sus papás en las ventas, que es el recurso más socorrido al que pueden acudir los que no tienen trabajo.
Sabemos que el costo en salud se ha acrecentado grandemente y la mala alimentación hace a las personas más vulnerables a los virus y bacterias del ambiente. Algunos de ellos, niños o adultos, vienen de consulta de rebote, es decir, que ya han recorrido unidades de salud u hospitales y los tratamientos no les han hecho efecto. Con los medicamentos que podemos adquirir, ha sido posible ayudar en algunos casos de enfermedad y reducir complicaciones de salud. Algunas viviendas de las visitadas no cuentan con las condiciones adecuadas para favorecer la salud física y mental de la familia, por ejemplo, carecen de agua, por falta de dinero para pagar su derecho y las tuberías o carecen de letrinas. Las consultas mas frecuentes referidas por el médico son:
Infecciones de vías respiratorias.
Amibiasis y parasitismo intestinal.
Desnutrición infantil.
Gastroenteritis aguda.
Hipertensión arterial.
Diabetes mellitus tipo 2.
Artritis.
Dislipidemias.
Vulvovaginitis.
Tinea y Piodermitis.
RECURSOS ACTUALMENTE DISPONIBLES:
Humanos:
1. Médico
2. Psicóloga
3. Personal capacitado de la fundación Padre Arrupe
4. 12 promotores de salud
5. Una religiosa asesorando
Físicos:
Infraestructura de la Clínica Francisco Palau
Consultorios
Farmacia
Económicos:
Cuota por persona: $1.25
Apoyo de algunas Instituciones:
ONG DENVER: $250 USD mensuales
Abastecimiento de medicamentos en El Salvador (AMES), S.A. de C.V. con sede en el arzobispado de San Salvador, que nos vende medicamentos a precios de costo.
SITUACIÓN ACTUAL DEL PROGRAMA
Este programa de nutrición lleva ya varios años funcionando, unas veces más satisfactoriamente que otras, debido fundamentalmente a los altibajos en las fuentes de recursos económicos de que el mismo se alimenta.
Entre las dificultades más difíciles de franquear nos hemos encontrado la de conseguir médicos y personal profesional en general que colaboren con este tipo de población con el salario que se les propone. Gracias a Dios que infunde la generosidad en los corazones, se han mantenido fieles a su colaboración durante años y sin aumento salarial, el médico y la licenciada en psicología. Como se puede ver en los recursos humanos que referimos anteriormente, no contamos con un profesional de odontología, que sería tan necesario sobre todo a la población infantil, y esto por el alto costo de este tipo de profesional y de los materiales que utiliza en su trabajo, a pesar de que la clínica sí cuenta con un departamento de odontología adecuadamente equipado, pero que podemos aprovechar poco. Es una de las carencias que sentimos más sensibles en la actualidad. Otra dificultad ha sido la de los altos costos de los medicamentos y de los alimentos, aunque hemos logrado contactar con instituciones como Nuevos Horizontes y AMES, que nos ofrecen estos productos a precios medianamente asequibles. El Programa ha estado recibiendo desde sus inicios, el patrocinamiento de diferentes instituciones no gubernamentales y empresas privadas como la institución Hilton, UNILEVER, ADOC, Colgate-Palmolive, la fundación Padre Arrupe, etc. Pero estas ayudas, que hemos siempre agradecido, son temporales, por un período limitado de tiempo. Actualmente, sólo nos hemos quedado con los beneficios de una ONG de Denver ya que este año la fundación P. Arrupe nos seguirá apoyando en campañas de salud y personal de salud cualificado, pero ya ha culminado su ayuda financiera. Es por eso que no hemos podido ayudar como quisiéramos pero mantenemos la esperanza y tratamos de hacer buena administración de lo que generosamente nos llega, sea esto poco o mucho. Al agotarse los recursos económicos hemos tenido que limitar la ayuda y con mucho dolor de corazón cerrar las puertas a mucha gente necesitada. Hemos enviado cartas a algunas empresas de las cuales algunas nos ayudan aunque sea con poco y otras no. Los sueldos del personal profesional que debemos solventar son:
El doctor de medicina general recibe un sueldo de $40.00 dólares por jornada trabajada de 7:30 am a 11:30 am, cada sábado.
La psicóloga recibe por jornada $20.00 dólares, de 7:30 am a 11:30 am, cada sábado.
Además, hemos de cubrir gastos como el pago mensual de luz y agua así como la limpieza y mantenimiento del local.
Entre los logros que se han obtenido en estos años, podemos mencionar la disminución de niños con desnutrición, pero no así su pobreza, el alivio de la situación económica familiar, el poder mantener un equilibrio económico, atención profesional, alimentación y medicina en medio de tanta alza del costo de la vida y el aumento, lento pero progresivo, en la población atendida, de una conciencia formada en materia de salud familiar y comunitaria.
SOLICITUD DE AYUDA
Debido a todo lo anteriormente expuesto, solicitamos ayuda económica para poder continuar solventando los gastos que este programa supone. Como se puede apreciar en este informe, no se trata de un proyecto grande, que necesite de una gran entrada monetaria. De hecho, se ha ido sosteniendo con muy poco a través de los años, con ayuda de aquí y de allá, hoy esta institución, mañana la otra… En estos momentos nos hemos quedado con la entrada de una ONG (DENVER), que nos puede colaborar con unos 250 dólares mensuales, lo cual no alcanza para sustentar la obra que se realiza por lo que, si no conseguimos otra fuente de financiamiento y según los fondos que tenemos, podríamos continuar sosteniéndolo por unos seis meses más hasta agotar dichos fondos.
El programa cuenta con un riguroso reporte de cuentas archivado que se ha llevado durante todos estos años y se continúa llevando. Nos referimos a informes de gastos mensuales y anuales con sus respectivas facturas, todo en su debido orden, entre otras cosas porque se ha debido dar cuentas a los muchos benefactores que hemos tenido y así nos lo han exigido. Contamos además con una galería de fotos que también dan testimonio de todo lo realizado en este tiempo. Sabemos que la situación socioeconómica que atraviesan todos los países hace que las ayudas a este tipo de proyectos se vean muchas veces truncadas o limitadas. Pero también es verdad que esta crisis que vivimos afecta sobre todo a la población más vulnerable y desprotegida, en áreas tan vitales para el ser humano como la alimentación y la salud. Es por eso que, a pesar de ser un proyecto modesto si se compara con otras grandes obras sociales (sólo atendemos en total a unas 220 personas entre niños y ancianos, una vez por semana), creemos que vale la pena seguir intentando su sostenimiento. Aceptamos cualquier tipo de ayuda en cuanto a:
Alimentos básicos: arroz, frijoles, leche, maíz, azúcar, aceite, etc.
Medicinas.
Reparación de equipos médicos.
Profesional de odontología y material dental.
Apoyo profesional y formativo en diversas áreas de salud.
Y por supuesto, apoyo monetario (no se requieren grandes sumas, teniendo en cuenta las magnitudes del proyecto), para solventar los gastos referidos en este informe.
También aceptamos cualquier donación de productos que nos permitan intercambiar beneficios y obtener algunos de los productos de los anteriores. Cualquier ayuda, por mínima que sea, será bien recibida, agradecida y aprovechada.
Enviamos, además de este informe, en otra carpeta, la galería de fotos del programa.
Estamos trabajando todos los sábados, en el horario de 7 a 11.30 a.m., en la Clínica Francisco Palau, sita en calle Principal, contigua a la parroquia San José Obrero, Plan del Pino. Ciudad Delgado. San Salvador, El Salvador. Nuestro teléfono es el: 22916204 y se puede contactar en este número a la hermana María Cristina Rivas, carmelita misionera, encargada actual del programa.











